29 de septiembre de 2014

Milenrama o Milhojas


(Achillea millefolium) 
 
Otros nombres vulgares: aquilea, hierba militar, cientoenrama, hierba de carpintero, hierba de las heridas, hierba de San José y  flor de pluma.

El nombre científico, está formado por Achillea, derivado de la palabra griega αχιλλειοϛ (Akhilleus= sufrimiento del pueblo), y el término millefolium, de las palabras latinas mille, “mil”, y folium, “hoja”.

Astrología

Género: Femenino
Planeta: Venus
Elemento: Agua



El nombre científico de  Milenrama deriva de Aquiles (planta de Aquiles), el guerrero-cirujano griego, que aprendió las propiedades curativas de la planta del inteligente y sabio centauro Quirón. En la  mitología griega, Aquiles, el gran guerrero de la Guerra de Troya, considerado el más veloz de los hombres, usaba esta planta para curar las heridas de sus soldados. La Ilíada de Homero, relata que Aquiles salpicó las heridas de su amigo Patroclo con milenrama para curarlas.(1) 


Por ello la planta la denominaron Achillea magna, y actualmente es conocida como hierba de los soldados o hierba de las heridas, por sus propiedades calmantes, cicatrizantes, antisépticas y  antiinflamatorias.

 
Aquiles venda el brazo de su amigo Patroclo, quien gira su cabeza a un lado para no ver la sangre y que Aquiles no advierta sus muecas de dolor (Pintura de Sosias- alrededor de 500 a.C - Berlin Museum.) 



Discórides, médico farmacólogo y botánico de la antigua Grecia, en su  obra De Materia Médica (actualmente en el museo Británico de Londres), que alcanzó una amplia difusión y se  convirtió en el principal manual de farmacopea durante la Edad Media y el  Renacimiento, indicaba que “es muy útil esta hierba contra las efusiones de sangre, contra las llagas recientes, antiguas y efistoladas”, y que “su cabellera majada suelda las heridas sangrientas y la inflamación. Retiene las hemorragias y, aplicada directamente, también la de la  matriz. Su decocción es útil, como baño de asiento, para las mujeres con flujos. Se bebe asimismo contra la disentería.”

Los antiguos chinos arrojaban tallos de milenrama o aquilea para consultar el I Ching, un libro oracular chino, cuyos primeros textos se suponen escritos hacia el 1200 a.C. Se utilizaba como método de adivinación cincuenta varitas de madera especial (aquilea o tallos de milenrama) en un cierto orden, que daban diversas combinaciones, lo que permitía extraer una serie codificada de interpretaciones, en la que las palabras del oráculo indicaban el camino a seguir para satisfacer las necesidades del momento.

No todos los individuos estaban cualificados para consultar el oráculo, se requería una mente clara y tranquila, receptiva a las influencias cósmicas, ocultas en las humildes varillas de milenrama o aquilea que servían para la adivinación (primer método con varillas vegetales, página 6: adivinario I Ching)

En el libro El juego de abalorios, Hermann Hesse relata como Knecht sentado “como un pez dorado”, observaba con respeto y curiosidad al Hermano Mayor utilizar tallos de milenrama para adivinar la voluntad del Oráculo.


Durante la Edad Media, sus hojas y flores se empleaban para la fabricación de algunos licores amargos. En concreto, podemos destacar el Gruit o Gruut,  una cerveza elaborada en la parte baja del valle del Rin y los Países Bajos, que durante los siglos IX al XIII se convirtió en la bebida fermentada por excelencia que consumían nobleza y campesinos, hasta incluso llegó a acuñarse durante el reinado de Carlos V, una moneda de curso legal (el Gruut).  

El Gruut, logo de la cervecera.

A principios de la Edad Media en Flandes los monjes de las abadías se encargaron de potabilizar las aguas de los canales convirtiéndolas en cerveza mediante el gruut, una combinación de hierbas (antes de la aparición del lúpulo), entre las que se encontraba la milenrama, que otorgaba un sabor agridulce, la artemisa y el mirto del pantano o dulce viento, entre otras.  Actualmente, existe un movimiento que pretende recuperar las cervezas elaboradas con Gruit (http://www.gruitale.com/)


Hasta el siglo XIX la milenrama se la consideró una planta poderosa, medicinal y mágica, y se usaba en la Europa rural para anular o contrarrestar los encantamientos y las obras del diablo (era capaz de expulsarlo de las personas poseídas), sirvió para poner al descubierto la infidelidad de los amantes y también para descubrir a la futura pareja. Se creía que era una planta poderosa para la magia del amor. En el sur de Inglaterra las damiselas la utilizaban como oráculo del amor. Para ello debían colocar unas flores de milenrama sobre la tumba de un varón muerto joven (en otras versiones de la leyenda, se arrancaba la milenrama de la tumba de un individuo joven del sexo contrario) y recitar una plegaria. No podían pronunciar palabra hasta el día siguiente para evitar disolver el encantamiento. Por la noche, debían poner ropas recién lavadas en su cama, y situar las flores bajo su almohada, ligadas con sus propios cabellos, de esta manera su futuro amor aparecía en sueños. Este mismo sistema servía para averiguar la fidelidad o el amor de la persona deseada, si a la persona le sangraba la nariz era señal de que el amor no era correspondido o que le era infiel.

En Cornualles (Inglaterra) las jóvenes que deseaban casarse se acostaban la noche de Samaín (31 de octubre) colocando previamente bajo su almohada una rama de milenrama mientras pronunciaban el siguiente deseo:

                      “Good night, fair yarrow,                “Buenas noches, milenrama,
Thrice good night to thee;              tres veces buenas noches te deseo;
                     I hope before tomorrow’s dawn      y antes del amanecer espero 
                      My true love I shall see”                  ver a mi amor verdadero”.

Fue una planta muy utilizada en el mundo de la alquimia y apreciada por brujas y hechiceras que preparaban infusiones para potenciar sus artes adivinatorias, tanto en la interpretación de los sueños como en los juegos sobre un futuro amor. De hecho, la  milenrama se vincula al amor duradero, y soñar con una persona que recoge milenrama, es señal que recibirá en breve una noticia que le causará extremo placer.

Los usos mágicos de la milenrama sobrevivieron en Europa durante siglos a la par que su utilización medicinal. Esas mismas comunidades rurales usaban la planta masticada para curar pústulas.

También era utilizada en sus remedios por la conocida Escuela Médica medieval de Salermo, que aconsejaba mezclar y amasar aquilea con un poco de miel virgen para combatir el vómito.

Avicena, el ilustre médico, filósofo, científico y polímata persa, empleaba la raíz de aquilea o milenrama reducida a polvo para curar las erupciones de la piel y cicatrizar rápidamente las llagas de cualquier clase.

Incluso los nativos americanos de las llanuras del Norte empleaban la milenrama hervida como purgante y para curar enfermedades del estómago y dolores de cabeza (más información en  La vida de los nativos americanos).


 
El sacerdote y médico naturista alemán Sebastian Kneipp, indicaba en sus escritos que “las mujeres se evitarían muchos inconvenientes, si tomaran de vez en cuando Milenrama”, por tanto, es considerada una gran hierba para la mujer, por su ayuda a la regulación de los ciclos hormonales y  sus propiedades antiespasmódicas. 


En su Atlas de Botánica para el método de Hidroterapia relató que “el principal mérito de esta planta consiste en ser un tópico precioso para la curación de las llagas y heridas. LLámanla en algunos países hierba de carpinteros, por el uso que hacen de ella estos artesanos, expuestos constantemente a causarles heridas y contusiones”.




En algunos sitios de Francia, esta planta es conocida como Herbe de Saint Joseph o Herbe aux charpentiers, ya que según la leyenda cuando San José trabajaba de carpintero, cierto día se hirió, y Jesús fue a buscarle una rama de milenrama para curarle. 




En cosmética natural, es muy utilizada para pieles grasas y problemas de acné. Además se usa como tónico estimulante para la piel y el cuero cabelludo.
 


La Milenrama la podemos encontrar habitualmente en las praderías, caminos y campos. Sus flores diminutas blancas o sonrosadas florecen a partir del mes de junio o julio y despiden un olor muy aromático. Presenta hojas largas, lanceoladas, pinnadas y llamativamente plumosas. Sus frutos son los aquenios, y sus partes útiles las cabezas florales o corimbos de flores.






(1) Aunque la relación puede dar lugar a diversas interpretaciones, hay fuentes de información que vinculan la milenrama a otra leyenda de la Ilíada de Homero. En ella se relata que cuando los griegos partieron hacia la Guerra de Troya, se equivocaron de rumbo y fueron a parar a Misia, país gobernado por el rey Télefo. Durante la batalla, la destruyeron, no sin que Télefo luchase bravamente hasta ser herido por Aquiles.

Al abandonar las costas de Misia, una tormenta desperdigó las fuerzas griegas que quedaban. Tras la fallida expedición, los griegos reunieron años más tarde un nuevo ejército en el puerto de Áulide.  Allí acudió Télefo, cuya herida no cicatrizaba, para pedir ayuda, pues un oráculo le había vaticinado: “el que hirió sanará”. Odiseo interpretó que sólo podía curarse con el orín de la lanza que la había producido. Aquiles consintió en ello, y Télefo indicó a los griegos el camino de Troya. 



Bibliografía

-Revista integral número 401
-“Las medicinas naturales de la abuela” de Diana Calcagno. 
-“De Materia Médica” de Discórides
-“Estudios en homenaje a Dulce Estefanía Álvarez”. Universidade de Santiago de Compostela.
-“Atlas de Botánica para el método de Hidroterapia” de Sebastian Kneipp. 
-"Herborismo" de Frank J.Lipp

Fotografías de la Milenrama de Naturaleza Creativa.
 

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