(Achillea
millefolium)
Otros
nombres vulgares: aquilea, hierba militar, cientoenrama, hierba de carpintero, hierba
de las heridas, hierba de San José y
flor de pluma.
El
nombre científico, está formado por Achillea, derivado de la palabra griega αχιλλειοϛ (Akhilleus=
sufrimiento del pueblo), y el término millefolium, de las palabras latinas mille, “mil”, y folium, “hoja”.
Astrología
Género: Femenino
Planeta: Venus
Elemento: Agua
Elemento: Agua
El
nombre científico de Milenrama deriva de
Aquiles (planta de Aquiles), el guerrero-cirujano griego, que aprendió las
propiedades curativas de la planta del inteligente y sabio centauro Quirón. En
la mitología griega, Aquiles, el gran
guerrero de la Guerra de Troya, considerado el más veloz de los hombres, usaba
esta planta para curar las heridas de sus soldados. La Ilíada de Homero, relata
que Aquiles salpicó las heridas de su amigo Patroclo con milenrama para
curarlas.(1)
Por
ello la planta la denominaron Achillea magna, y actualmente es conocida como hierba de los soldados o hierba de las heridas, por
sus propiedades calmantes, cicatrizantes, antisépticas y antiinflamatorias.
Aquiles
venda el brazo de su amigo Patroclo, quien gira su cabeza a un lado para no ver
la sangre y que Aquiles no advierta sus muecas de dolor (Pintura de Sosias- alrededor de 500
a.C - Berlin
Museum.)
Discórides,
médico farmacólogo y botánico de la antigua Grecia, en su obra De
Materia Médica (actualmente en el museo Británico de Londres), que alcanzó
una amplia difusión y se convirtió en el
principal manual de farmacopea durante la Edad Media y el Renacimiento, indicaba que “es muy útil esta hierba contra las
efusiones de sangre, contra las llagas recientes, antiguas y efistoladas”, y que
“su cabellera majada suelda las heridas sangrientas y la inflamación. Retiene
las hemorragias y, aplicada directamente, también la de la matriz. Su decocción es útil, como baño de
asiento, para las mujeres con flujos. Se bebe asimismo contra la disentería.”
Los
antiguos chinos arrojaban tallos de milenrama o aquilea para consultar el I
Ching, un libro oracular chino, cuyos primeros textos se suponen escritos hacia
el 1200 a.C. Se utilizaba como método de adivinación cincuenta
varitas de madera especial (aquilea o tallos de milenrama) en un cierto orden,
que daban diversas combinaciones, lo que permitía extraer una serie codificada
de interpretaciones, en la que las palabras del oráculo indicaban el camino a
seguir para satisfacer las necesidades del momento.
No todos los individuos estaban cualificados para consultar el
oráculo, se requería una mente clara y tranquila, receptiva a las influencias
cósmicas, ocultas en las humildes varillas de milenrama o aquilea que servían
para la adivinación (primer método con varillas vegetales, página 6: adivinario I Ching)
En
el libro El juego de abalorios, Hermann Hesse relata como Knecht sentado “como un pez dorado”, observaba con
respeto y curiosidad al Hermano Mayor utilizar tallos de milenrama para
adivinar la voluntad del Oráculo.
Durante la Edad Media, sus hojas y flores se empleaban para la
fabricación de algunos licores amargos. En concreto, podemos destacar el Gruit o Gruut, una cerveza elaborada
en la parte baja del valle del Rin y los Países Bajos, que durante los siglos
IX al XIII se convirtió en la bebida fermentada por excelencia que consumían
nobleza y campesinos, hasta incluso llegó a acuñarse durante el reinado de
Carlos V, una moneda de curso legal (el Gruut).
El
Gruut, logo de la cervecera.
A principios
de la Edad Media en Flandes
los monjes de las abadías se encargaron de potabilizar las aguas de los canales
convirtiéndolas en cerveza
mediante el gruut, una combinación de hierbas (antes de la aparición del
lúpulo), entre las que se encontraba la milenrama, que otorgaba un sabor
agridulce, la artemisa y el mirto del pantano o dulce viento, entre otras. Actualmente, existe un movimiento que
pretende recuperar las cervezas elaboradas con Gruit (http://www.gruitale.com/)
Hasta el siglo XIX la milenrama se la consideró una planta poderosa,
medicinal y mágica, y se usaba en la Europa rural para anular o contrarrestar
los encantamientos y las obras del diablo (era capaz de expulsarlo de las
personas poseídas), sirvió para poner al descubierto la infidelidad de los
amantes y también para descubrir a la futura pareja. Se creía que era una planta poderosa
para la magia del amor. En el sur de Inglaterra las damiselas la utilizaban
como oráculo del amor. Para ello debían colocar unas flores de milenrama sobre la
tumba de un varón muerto joven (en otras versiones de la leyenda, se arrancaba la milenrama
de la tumba de un individuo joven del sexo contrario) y recitar una plegaria.
No podían pronunciar palabra hasta el día siguiente para evitar disolver el
encantamiento. Por la noche, debían poner ropas recién lavadas en su cama, y situar las flores bajo su almohada, ligadas con sus propios cabellos, de esta
manera su futuro amor aparecía en sueños. Este mismo sistema servía para averiguar
la fidelidad o el amor de la persona deseada, si a la persona le sangraba la
nariz era señal de que el amor no era correspondido o que le era infiel.
En Cornualles (Inglaterra) las jóvenes que deseaban casarse se
acostaban la noche de Samaín (31 de octubre) colocando previamente bajo su
almohada una rama de milenrama mientras pronunciaban el siguiente deseo:
Thrice good night to thee; tres veces buenas noches te
deseo;
I hope before tomorrow’s dawn y antes del amanecer espero My true love I shall see” ver a mi amor verdadero”.
Fue una planta muy utilizada en el mundo de la
alquimia y apreciada por brujas y hechiceras que preparaban infusiones para
potenciar sus artes adivinatorias, tanto en la interpretación de los sueños
como en los juegos sobre un futuro amor. De hecho, la milenrama se vincula al amor duradero, y soñar
con una persona que recoge
milenrama, es señal que recibirá en breve una noticia que le causará extremo
placer.
Los usos mágicos de la milenrama sobrevivieron en Europa durante siglos
a la par que su utilización medicinal. Esas mismas comunidades rurales usaban la
planta masticada para curar pústulas.
También
era utilizada en sus remedios por la conocida Escuela Médica medieval de Salermo, que aconsejaba mezclar y amasar
aquilea con un poco de miel virgen para combatir el vómito.
Avicena, el ilustre médico, filósofo, científico y
polímata persa, empleaba la raíz de aquilea o milenrama reducida a polvo para
curar las erupciones de la piel y cicatrizar rápidamente las llagas de
cualquier clase.
Incluso los nativos americanos de las llanuras del Norte empleaban
la milenrama hervida como purgante y para curar enfermedades del estómago y
dolores de cabeza (más información en La vida de los nativos americanos).
El
sacerdote y médico naturista alemán Sebastian Kneipp, indicaba en sus escritos
que “las mujeres se evitarían muchos
inconvenientes, si tomaran de vez en cuando Milenrama”, por tanto, es
considerada una gran hierba para la mujer, por su ayuda a la regulación de los
ciclos hormonales y sus propiedades
antiespasmódicas.
En su Atlas de Botánica para el método de Hidroterapia
relató que “el principal mérito de esta
planta consiste en ser un tópico precioso para la curación de las llagas y
heridas. LLámanla en algunos países hierba de carpinteros, por el uso que hacen
de ella estos artesanos, expuestos constantemente a causarles heridas y
contusiones”.
En algunos sitios de Francia, esta planta es conocida como Herbe de Saint Joseph o Herbe aux charpentiers, ya que según la leyenda cuando San José trabajaba de carpintero, cierto día se hirió, y Jesús fue a buscarle una rama de milenrama para curarle.
En cosmética natural, es muy utilizada para pieles grasas y problemas de acné. Además se usa como tónico estimulante para la piel y el cuero cabelludo.
La Milenrama la podemos encontrar habitualmente en las praderías, caminos y campos. Sus flores diminutas blancas o sonrosadas florecen a partir del mes de junio o julio y despiden un olor muy aromático. Presenta hojas largas, lanceoladas, pinnadas y llamativamente plumosas. Sus frutos son los aquenios, y sus partes útiles las cabezas florales o corimbos de flores.
(1) Aunque la
relación puede dar lugar a diversas interpretaciones, hay fuentes de
información que vinculan la milenrama a otra leyenda de la Ilíada de Homero. En
ella se relata que cuando los griegos partieron hacia la Guerra de Troya, se
equivocaron de rumbo y fueron a parar a Misia, país gobernado por el rey
Télefo. Durante la batalla, la destruyeron, no sin que Télefo luchase
bravamente hasta ser herido por Aquiles.
Al abandonar las
costas de Misia, una tormenta desperdigó las fuerzas griegas que quedaban. Tras
la fallida expedición, los griegos reunieron años más tarde un nuevo ejército
en el puerto de Áulide. Allí acudió
Télefo, cuya herida no cicatrizaba, para pedir ayuda, pues un oráculo le había
vaticinado: “el que hirió sanará”.
Odiseo interpretó que sólo podía curarse con el orín de la lanza que la había
producido. Aquiles consintió en ello, y Télefo indicó
a los griegos el camino de Troya.
Bibliografía
-Revista
integral número 401
-“Las medicinas naturales de la abuela” de Diana Calcagno.
-“De Materia Médica” de Discórides
-“Estudios en homenaje a Dulce Estefanía Álvarez”. Universidade de Santiago de Compostela.
-“Atlas de Botánica para el método de Hidroterapia” de Sebastian Kneipp.
-“Las medicinas naturales de la abuela” de Diana Calcagno.
-“De Materia Médica” de Discórides
-“Estudios en homenaje a Dulce Estefanía Álvarez”. Universidade de Santiago de Compostela.
-“Atlas de Botánica para el método de Hidroterapia” de Sebastian Kneipp.
-"Herborismo" de Frank J.Lipp


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